Un
desafortunado acontecimiento sufrió el pasado viernes el dueño de la empresa
Bom Eros cuando se disponía
a presentar su nuevo producto: un colchón de aire ultra liviano. Esta
presentación tuvo lugar en
una de las salas del hotel Hilton de esta ciudad.
Si bien nadie está exento de que algo
así le suceda en cualquier
momento o lugar, esta tragedia manchó para siempre la reputación del
empresario. El lanzamiento se llevó a cabo ante la presencia de destacadas figuras del mundo
empresarial. La presentación del producto se desarrollaba con total normalidad,
hasta que en uno de los momentos más cruciales del evento, uno de los presentes le pidió a Mr.
Flatos que demostrara la funcionalidad del producto. En el preciso instante en
que Mr. Flatos se disponía a hacer la demostración, una flatulencia se escapó
del cuerpo del hombre, como preso de la cárcel. Tras el escape de gas, se
produjo un silencio incómodo. Uno de los periodistas presentes en el lugar tomó
su celular: no podía perderse la primicia del bochorno del año.
Un sudor frío cubrió el rostro de Mr.
Flatos quien, en absoluto silencio y con la cabeza gacha, abandonó la sala.
Desconcertados, los allí presentes se retiraron del lugar poco a poco.
Tras el insólito hecho Mr. Flatos se negó a
brindar declaraciones.
Mucho mejor, Lorenzo.
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