viernes, 19 de abril de 2013

La mentira del pasado


_ Dolores, ¡qué sorpresa! , ¡Tantos años sin vernos! _ dijo Vera al abrir la puerta.
Hacía tres años que Vera y Dolores habían terminado el colegio. Y desde aquel momento no se habían vuelto a ver. Una semana atrás Dolores había recibido una invitación de Vera en la que decía que tenía muchas ganas de verla y que necesitaba hablar con alguien. Dolores se sintió sorprendida de que pensara en ella después de tanto tiempo, sin embargo, Dolores, conmovida, aceptó la invitación.
_Gracias por haber venido a verme. Hace tiempo que necesitaba hablar con alguien_ dijo Vera.
_ De nada, yo también estaba ansiosa por verte y por saber qué te había sucedido.
_Ven, acompáñame, tomaremos un té y te contaré todo.
Las compañeras se sentaron a conversar, tomaron té con masas y hojearon revistas. De repente, la cara de Vera se transformó, sus manos comenzaron a temblar.
_ ¿Qué te sucede? ¿Has visto algo extraño?_ preguntó Dolores.
Ya no puedo ocultártelo más, deberé confesártelo. Un recuerdo del pasado ha venido para atraparme. Observa esta foto.
_Una foto familiar… ¿Qué tiene de extraño? Fue tomada hace aproximadamente tres años, ¿verdad? Reconozco aquella vincha que solías usar en el colegio secundario y tu hermano…a punto de recibirse de veterinario, como su padre. ¿Qué ha sido de su vida?
_Tengo que contarte un secreto: Mi padre lo secuestró. Se convirtió en un loco y mi madre nunca lo supo. ¿Ves ese mono?_ preguntó Vera.
_Sí_ contestó Dolores, que sintió un escalofrío.
_ Esto es lo que tenía para decirte: Ese mono es mi hermano. Mi madre piensa que se perdió en el bosque porque fue lo que mi padre le dijo. Yo lo he reconocido una tarde, cuando lo descubrí intentando terminar el rompecabezas que mi hermano había dejado inconcluso.
En ese mismo instante llegó el padre de Vera, entonces Vera, rápidamente, al escuchar el ruido de la llave, pidió ir al baño y desde la ventana pudo ver cómo Dolores salía corriendo desesperada y se caía en el apuro.
El padre de Vera preguntó: “¿Quién era?”. Vera, con una expresión risueña pero malvada, le contestó: “Dolores, mi excompañera del colegio”.
_ ¿Por qué salió corriendo? _preguntó el padre.
_Porque le tiene miedo a los chimpancés. Una vez la atacó uno en el zoológico  sin razón aparente…